Caso práctico: Reducción del ruido hospitalario mediante la modernización de los cierrapuertas.
El ruido en los hospitales no proviene solo de las máquinas o del tránsito de personas. En muchos casos, proviene de algo mucho más rutinario: puertas que se cierran demasiado rápido, con demasiado ruido y con demasiada frecuencia. Con el tiempo, ese sonido se vuelve un ruido de fondo para el personal. Para los pacientes, ocurre lo contrario: interrumpe el descanso, dificulta el sueño y aumenta el estrés.